En eso, un contacto le habló en una lengua extraña. Entonces, sin saber bien que le dijo, clickeó el link que este amigo le pasó.
Entonces, la computadora del príncipe estalló y de ella salió un Worm. Un monstruo mítico gigante.
Entonces, cuando el príncipe supo a lo que se enfrentaba llamó a su gran caballero, Symantec antivirus, con su escudo mágico y su espada escaneadora de disco rígido.
fue una gran batalla, que duró muchos semanas. Durante mucho tiempo el caballero estuvo escanenando al moustruo y siempre encontraba un archivo nuevo.
Pero las cosas se pusieron feas cuando todo empezó a volverse más lento. Un té la Virginia te llevaba media hora, y un caramelo mediahora te podía durar todo un día (si no te gustan sos un tragaleche goloso del orto). Fue cuando el Worm, más grande que nunca y dominando todos los pasillos, tuvo acorralado al caballero Symantec.
El caballero, comprendió que la guerra se había perdido (¿o no?). Entonces abrió su brazalete, cual depredador, e inició la secuencia de autodestrucción formateo. Por suerte, el hechicero del castillo pudo salvar a los vasallos archivos. Pero Symantec murió...
Ahora protege el noble ESET Smart Security.
Pero la leyenda de Antivirus Symantec vivirá por siempre...
FIN






















